26/4/15

Knabe

Es niño porque se mantiene en el lado cuerdo de la vida. Alegre, porque sigue una estela leve sobre el rodillo de la historia. —No saber por qué, hacia dónde. La ignorancia es angustia. Forma del mal: no saber—.

Intuye una imagen y la ve respirar. Buenos argumentos no lo distraen. Aprendí a amar entre las flores; he crecido en brazos de los dioses. ¿Cuál es su edad? Eso que permanece: lo que sigue vibrando.


16/4/15

Lengua oral, lengua escrita

Siempre he entendido lo oral y lo escrito como dos realidades distintas, sobre todo, a la hora de aprender palabras o lenguas nuevas. Dicen que el lenguaje se aprende de oído; yo siempre sentí lo contrario: la palabra es un signo, que no cambia; su sonido viene después, muy variable además entre personas y regiones y momentos. Otro claro caso de platonismo.

No puedo aprender una palabra que no he visto escrita, porque para mí aún no ha nacido. Es un sonido incipiente y equívoco.

Un paso más sería, físicamente, asociar la palabra a un gesto. A un movimiento. Por eso, quizá no deberíamos escribir con teclados... O sí. Con plena atención. Por supuesto no dictar.

«La localización en el cerebro es funcional. La zona asociativa para reconocer la escritura está en la zona visual, mientras que la que reconoce la palabra hablada está en la zona auditiva. El recuerdo de las palabras escritas está en la zona relacionada con el dominio muscular de los dedos, así como con las demás partes del cuerpo que cooperan en el acto de escribir». (Feldenkrais: El poder del yo, p. 129).

27/3/15

PRÓLOGO para «Gretl» de Antonio Medinilla

Gretl es el último poemario de Antonio Medinilla
Editorial Palimpsesto 2.0, Sevilla, 2015

PRIMORDIAL
Juan Gallo

Todo esto empieza con una brizna de hierba en la memoria del poeta, habitante de un mundo donde nada importa sino Gretl. O donde tal vez no lo hay. Ella ocupa todo, como una sustancia universal invocada en letanías, himnos, confesiones, súplicas. Libro del monólogo íntimo y obsesivo con solo-Gretl.

Si existió una persona real que respondiera al nombre de Gretl, no podremos ya seguir sus huellas. —¿Quién Gretl?—. Tenemos su nombre, eso sí, grabado en versos e ilustraciones del propio autor. Nombre símbolo, mantra, emblema primordial.

tu nombre es gretl / en la hierba herida
el mío no importa

susurra entonces tu nombre / y resucítame
me lo debes

Su propósito es ambicioso: Gretl, de Antonio Medinilla, es una cosmogonía y una creación, una suerte de génesis desbocado. Drama en siete días donde se dilucida la apuesta más alta: ser un dios, crear un mundo, morir en el amor imposible.

la casa y la hierba / a lo lejos
las ventanas gretl / aparecen / y te iluminan
es tanta la felicidad / y la noche
que desapareces

Una naturaleza mínima se despliega; sus claves reaparecen a lo largo del texto: camino, amapola, pared, hierba, mar, noche... En este lugar inalcanzable, ¿cómo dejar de ver a aquella Bronwyn surgida de las aguas del lago? ¿Y qué lugar este, inalcanzable, sino el Paraíso? Pues Gretl, en efecto, se revelará como Eva y como serpiente. Será el Paraíso y será también la expulsión del Paraíso.

Este amor arrastra un signo endemoniado. Ya el nombre nos lleva, de un lado, a Gretchen, por quien Fausto recurre y sucumbe a Mefisto, del otro, a la Gretl de carne y hueso, hermana menor de Trakl: la fascinación de la sangre, su prohibición y transgresión. Incluso más adelante, en el día quinto, el poeta se aviene a cierto descenso a los mundos subterráneos guiado por ella. Si Gretl era creación, también puede ser salvación o condenación.

pierdo mi luz / en lo azul gretl
no me importa / el abismo
tus labios resucitan / en la arena
bajemos gretl / bajamos

gretl sálvame / de lo que miro
bajemos gretl / bajamos

Siempre solos Gretl y yo —así de breve es el elenco de la obra—, salvo por una tenue figura que asoma hacia el final: «carey, mi ángel rotoso». Quienquiera que sea: hija, hijo, bestia, vértice trinitario, fruto de un amor que transpone las fronteras de la vida. Que muere y que parece regresar.

Ser apartado de Gretl es ser condenado. Permanecer con ella, no obstante, tampoco asegura la salvación. Nos queda la certeza de que mundo-Gretl incontestablemente existió.

gretl del inicio / gretl del final
estoy hablándote de amor / y del amor fui arrojado
qué haremos gretl / con la belleza encauzada
sabes que mañana / me habré muerto otra vez.
 

22/3/15

Eliot: Caudal de escritura

Afirma Eliot, mucho antes de nuestra época de sobreabundancia de información:

«Solo de dos modos puede un escritor llegar a ser importante: escribiendo muchísimo (de forma que sus escritos aparezcan por todas partes) o escribiendo poquísimo. Es cuestión de temperamento. Yo escribo poquísimo y no ganaría potencia aumentando el ritmo. Mi reputación en Londres se apoya en un breve volumen de versos y se mantiene con la aparición de otros dos o tres poemas al año. Es importante que estos sean perfectos en su género para que cada uno de ellos constituya un acontecimiento».

T. S. Eliot: carta al crítico Woods (hacia 1920)

21/3/15

Sobre los ejes

Hasta 40.000 ciudades fundaron los españoles en América siguiendo el uso romano: con planta de damero y la plaza principal (mayor) situada en la intersección de los ejes cardo (N-S) y decumano (E-O).

Tejidos

A diferencia de lo que uno podría pensar, nuestros huesos no están ensamblados por su propia forma, ni mucho menos mecánicamente: grandes piezas unidas por pernos, vástagos, abrazaderas. La creencia inconsciente tal vez se deba a los esqueletos articulados. A los maniquíes de dibujo o de moda. A la imagen del robot.

No hay absolutamente nada de eso. Los huesos se sostienen y mueven juntos gracias a tejido blando: ligamento, cartílago, bolsas. Y elástico músculo. Somos de gran plasticidad. Los huesos están como suspendidos. Se puede redefinir el movimiento y mediante este el cuerpo entero. Somos fluido y vacío.


20/3/15

Malla

Malla de luz
extendida sin nombre, verde la brújula,
y migración de aves cuando no queda más.
La saliva del cielo
que mansamente nos engulle.


19/2/15

Valente: La doble aparición

«Lo único que se crea es la capacidad —disponibilidad, atención extrema y sin cuidado ("dejando mi cuidado")— para recibir el don. Ecce ancilla. El don».

«En el lenguaje no se produce un decir, sino un aparecer. El lenguaje desaparece en lo que él mismo hace aparecer».

J. A. Valente: Diario anónimo
06/04/1977 y 16/08/1996

13/2/15

El editor - Roberto Calasso

El editor 1) transforma un texto en un libro y 2) introduce ese libro en un espacio cultural.

Dicho con más detalle, el editor DA FORMA a un texto (edición, portada, textos de portada, materiales, catálogo) hasta convertirlo en libro, y luego INSTALA el libro en un espacio cultural (distribución, promoción, medios). El editor es pues un MEDIADOR (autorizado, caracterizado) entre autores y lectores. Caracterizado esencialmente por su catálogo, que es a la vez su MARCA.

(Roberto Calasso: La marca del editor, Anagrama, 2014)

Vicisitudes

Viajar por viajar. Huir de qué. De cielo cambian, no de espíritu, los que cruzan el mar. Cambian los nombres y las cifras y las ropas; pero todo, en gran medida, se repite. Tú te repites. Altas nubes van y vienen; y el alma que no se muda. Que se distrae tal vez: se trae afuera. Va a su no mejor lugar. Vana empresa, entonces, caminar. Siempre, con Pascal me pregunto: ¿Qué te ahoga, o remueve, en una habitación vacía? ¿Qué retorno infructuoso? ¿Cuál?


5/2/15

Ortega: Estudios sobre el amor

«El amor de enamoramiento se caracteriza por contener, a la vez, estos dos ingredientes: el sentirse encantado por otro ser que nos produce «ilusión» íntegra y el sentirse absorbido por él hasta la raíz de nuestra persona, como si nos hubiera arrancado de nuestro propio fondo vital y viviésemos trasplantados a él. [...] No importa que la entrega corporal o espiritual se haya cumplido o no. Lo esencial es que se sienta entregado al otro, cualquiera que sea la decisión de su voluntad. No es un querer entregarse: es un entregarse sin querer.

Es, pues, esencial en el amor de que hablamos la combinación de los dos elementos susodichos: el encantamiento y la entrega. Su combinación no es mera coexistencia, no consiste en darse juntos, lo uno al lado de lo otro, sino que lo uno nace y se nutre de lo otro. Es la entrega por encantamiento. [...] La palabra «encanto» tan trivializada es, no obstante, la que mejor expresa la clase de actuación que sobre el que ama ejerce lo amado. Conviene, pues, restaurar su uso, resucitando el sentido mágico que en su origen tuvo.

El fenómeno psicológico del deseo y el de «ser encantado» tienen signo inverso. En aquel tiende a absorber el objeto; en este soy yo el absorbido. De aquí que en el apetito no haya entrega de mi ser, sino, al contrario, captura del objeto.

Un paso más y podremos decir sin excesiva extravagancia que el amor es un hecho poco frecuente y un sentimiento que solo ciertas almas pueden llegar a sentir; en rigor, un talento específico que algunos seres poseen, el cual se da de ordinario unido a otros talentos, pero que puede ocurrir aislado y sin ellos. [...] No se enamora cualquiera ni de cualquiera se enamora el capaz. El divino suceso se origina cuando se dan ciertas rigorosas condiciones en el sujeto y en el objeto. Muy pocos pueden ser amantes y muy pocos amados».


Ortega (1925): «Para una psicología del hombre interesante», pp. 33-39.
En «Estudios sobre el amor», Revista de Occidente, 1966.

4/2/15

Lectura en Encuentros Inaugurales de Palimpsesto 2.0 (Sevilla)

El viernes 16 de enero participé en el programa Encuentros Inaugurales de la editorial Palimpsesto 2.0 de Sevilla. La sección de poesía del evento me reunió con los autores Felipe Bollaín y Eva Gallud en la nueva sede de la librería Especies de Espacios. Entre los asistentes, un atentísimo Jesús Cotta. Presentó Juan Luis Gavala, editor.

 
 
 
 
 

2/2/15

Qué son los argumentos

La materia misma se convierte en tema. La materia es obra, y no mero vehículo para comunicar una imagen exterior.

De igual forma, el lenguaje poético relega la función informativa para, más desenvueltamente, llevar a cabo su propósito: mostrar la significación real de una experiencia. Deja atrás la imagen; muestra los argumentos.

Y ello, esta desvinculación del acontecimiento exterior, respetando el sentido de la naturaleza. No todo vale. Antes bien, casi nada vale. La lengua porta su logos interno. Jamás desatender el sentido.

Futilidad de la poesía descriptiva. Futilidad de los irracionalismos: fonéticos, sintácticos, surrealismos.

Se escribe sobre una línea muy fina, propia de cada uno. Su trazo. Su caligrafía.



Carmen Laffón: El Coto desde Sanlúcar, 2014 | CAAC-Sevilla         
 

24/1/15

Radix mea aperta est secus aquas

Vulgata. Job 29, 19.

El llamado «poema de la nostalgia» en el último discurso de Job. Llegado a este punto, Job queda o se siente solo, y deja brotar el recuerdo de su vida dichosa.

Y pensaba: «En mi nido moriré
con días incontables como la arena».
Mi raíz descubierta alcanzaba las aguas;
el rocío se posaba en mis ramas.
Mi prestigio crecía intacto;
el arco era poderoso en mi mano.


Monasterio de San Florián / Stift Sankt Florian
Austria, 2007

16/1/15

Discernimiento

«Las tres cualidades de la obra literaria, según Santo Tomás: integritas (unidad, totalidad), consonantia (coherencia, decorum), claritas (capacidad de iluminación de la palabra)».

Esto es: que conforme una unidad o todo orgánico; que concuerden (internamente sus elementos, así como con las ideas o referencias culturales externas); 3) que ensanche nuestra conciencia del mundo. Que valga la pena haberla leído.

Solo el decoro ya excluye la mayoría de obras contemporáneas. La claritas es casi inalcanzable.